martes, 31 de julio de 2018

Conclusiones

  • Los trastornos psicológicos se pueden ver como enfermedad mental o como problema de conducta: Cuando los psicólogos cognitivo conductual hablamos de conducta: incluimos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones, que tienen leyes especiales de condicionamiento, que están recogidas en la teoría de los marcos relacionales. Indudablemente los pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones influyen en nuestro estado y en nuestra felicidad.
  • La enfermedad del cerebro existe, sería cuando es atacado por virus, tumores, etc. o cuando por alguna causa física no funciona bien. Estamos hablando de trastornos orgánicos y de algunas enfermedades que se suponen de origen físico, como la psicosis o el trastorno bipolar; aunque no se conocen los procesos que las provocan. En esos casos, la labor del psicólogo viene apoyada por la medicación y una labor fundamental es conseguir que el paciente cumpla las prescripciones de su médico. La labor del psicólogo es, de nuevo, conseguir una mejor calidad de vida para estas personas. Las tareas que se suelen enfrentar con técnicas cognitivas, entrenamiento en habilidades sociales o de aceptación para ayudar al paciente a aceptar su enfermedad y tener una vida más plena.

  • Los problemas de conducta producen sufrimiento y trastornos psicológicos y son el campo de los psicólogos. Si nos comportamos inadecuadamente. Por ejemplo, queriendo ser perfectos o negándonos a sufrir, nos produciremos problemas psicológicos. Es preciso conoce las leyes que rigen nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones para no comportarnos de forma que nos hagamos daño a nosotros mismos. En el "Curso Terapéutico de Aceptación I y II" se explican las leyes básicas del pensamiento humano y se explica cómo nos puede producir problemas no seguirlas.
  • Otra de las causas de sufrimiento psicológico que puede dar lugar a trastornos son las relaciones humanas. Las relaciones de pareja son una fuente fundamental de felicidad, pero también de sufrimiento cuando no van como nos gustaría. Lo mismo pasa con las amistades y también en las relaciones laborales.